Comprueba el banco y el acceso al suelo

Usa un banco de ejercicio estable en un suelo nivelado y despejado. Practica arrodillarte y levantarte sin pesas primero. Si la postura resulta incómoda o incierta, consulta otra opción con un entrenador cualificado en vez de copiar la imagen. Mayo Clinic recomienda calentar antes de levantar y pedir ayuda con ejercicios desconocidos. Elige pesos ligeros que puedas manejar durante todo el proceso.

Apoya los antebrazos con las palmas arriba

La guía de flexión de muñecas de ACE muestra una posición arrodillada, con codos doblados aproximadamente en ángulo recto y antebrazos apoyados sobre el banco. Gira las palmas hacia arriba. Deja manos y mancuernas fuera del borde para moverlas libremente. Empieza con las muñecas alineadas, sin doblarlas bruscamente. Sujeta completamente los mangos.

Baja y vuelve moviendo las muñecas

Deja que las manos bajen lentamente mediante extensión de muñecas, con antebrazos apoyados y codos quietos. Luego flexiona las muñecas para devolver los pesos hacia el inicio. Inspira al bajar y espira al volver. No te inclines ni levantes los codos. A diferencia de la flexión de bíceps, aquí no debes producir el movimiento doblando el codo.

Mantén los mangos en las manos

No aflojes los dedos para que las mancuernas rueden hacia sus puntas. ACE advierte del riesgo de soltarlas y lesionar las muñecas. Mantén el agarre cerrado sin buscar máxima fuerza. Si el peso cae, los brazos se elevan o aceleras, detente y reduce la carga. Para ante dolor, entumecimiento o pérdida de control; las restricciones personales tienen prioridad.

Regístralo como un ejercicio separado

Anota peso de una mancuerna, repeticiones controladas y apoyo. No copies la carga de un paseo con mancuernas ni de una flexión de codo. Unas pocas repeticiones ligeras permiten revisar el gesto antes de añadir trabajo; no hay número universal. Usa la guía de registro y Fitonomy para planificar. Este ejercicio no es una rutina completa ni rehabilitación.