Prepara una silla estable
Elige una silla firme que no ruede ni resbale. Siéntate con ambos pies en un suelo despejado y nivelado y deja espacio a cada lado. Mantén el peso centrado en el asiento. La guía de movimiento de East Kent muestra un desplazamiento lateral sentado, pero su programa de rehabilitación no es una pauta general.
Mueve una pierna hacia fuera
Levanta un pie solo lo necesario para separarlo del suelo. Lleva la rodilla y el pie un poco hacia fuera juntos y vuelve a apoyar el pie. Mueve desde la cadera sin inclinar todo el tronco. La guía sentada de AdventHealth también muestra este recorrido desde una silla. No hay una anchura obligatoria.
Vuelve por el mismo recorrido
Levanta ligeramente el pie otra vez y llévalo al punto inicial. Mantén el otro pie en el suelo y la pelvis tranquila. Haz una pausa antes de cambiar de lado. La marcha de cadera sentada sube la rodilla hacia delante; este movimiento va de lado.
Compara ambos lados sin prisa
Prueba con la otra pierna si la primera se sintió cómoda. Observa si el tronco se inclinó o si un lado necesitó un recorrido menor. Esa diferencia es una observación, no un diagnóstico ni motivo para forzar. El diario de movilidad ayuda a anotar la silla y el recorrido utilizados.
Elige una posición más sencilla
Si levantar el pie resulta incómodo, reduce el recorrido o detente. El deslizamiento lateral tumbado apoya la pierna en una superficie, pero requiere acceso a cama o suelo. Detente ante dolor, mareo o pérdida de control. Tras cirugía, lesión o restricciones de cadera, sigue tus indicaciones clínicas personales.
