Apoya el pie
Siéntate en una silla estable con ambos pies en suelo nivelado. Coloca uno donde puedas verlo, descalzo o con un calcetín que no apriete los dedos. Deja apoyados el talón y la base del antepié. Es una tarea sin carga, no una prueba de equilibrio ni un tratamiento.
Eleva los cuatro dedos pequeños
Mantén apoyado el dedo gordo e intenta elevar un poco los otros cuatro. Bájalos despacio y relaja. Las instrucciones del NHS describen esta dirección en una página clínica sobre juanetes. Usamos la dirección, no sus afirmaciones de tratamiento ni su pauta. No tires de los dedos con las manos.
Mantén quieto el tobillo
Observa si sube todo el antepié, gira el talón o se mueve la rodilla. Apoya esas partes y reduce el esfuerzo. Deja descansar el dedo gordo sin presionar fuerte. Si no separas cómodamente el movimiento, termina el intento; no diagnostica un problema ni exige más amplitud.
Distingue movimientos cercanos
La elevación del dedo gordo invierte los apoyos. La separación de dedos los abre y la flexión de dedos los dobla hacia abajo. Aquí suben y vuelven los cuatro pequeños con el gordo abajo. Elige con la guía inicial sin hacer obligatorio cada ejercicio.
Respeta los límites y registra el control
Detente con dolor, entumecimiento, calambres, hinchazón o color inusual. Lesiones, cirugía, restricciones, diabetes o sensibilidad reducida requieren consejo individual. La guía de síntomas del NHS explica cuándo buscar ayuda; una pérdida nueva de sensibilidad o lesión grave necesita atención pronta. Registra lado, apoyo y una observación sin número obligatorio ni promesa sobre caminar. Explora Fitonomy Mobility aparte; los idiomas del artículo no indican los de la aplicación.
