Asigna dos tablas limpias

Antes de cortar, distingue lo que cocinarás de lo que servirás sin cocinar más. La guía de seguridad alimentaria de los CDC recomienda una tabla para carne, aves y marisco crudos y otra para frutas, verduras, pan y alimentos que no se cocinarán. Una etiqueta o un color puede ayudarte a recordarlo; aquí no se exige un código de colores.

Mantén separadas las tareas

Para pollo con ensalada, aleja la tabla del pollo y su cuchillo de la superficie limpia de la ensalada. Estabiliza cada tabla y deja espacio. No transfieras jugos crudos con un cuchillo, plato o mano. Consulta la guía para lavar frutas y verduras antes de preparar la ensalada. Tener otra tabla no sustituye lavarse las manos.

Limpia antes de cambiar de tarea

Lávate las manos con agua y jabón tras manipular alimentos crudos. Lava tablas, utensilios y encimeras con agua caliente y jabón después de cada alimento, según los CDC. Dar la vuelta a la tabla o pasarle un paño no sustituye la limpieza. Para un desinfectante apto para superficies en contacto con alimentos, sigue al fabricante, la orientación local y la etiqueta. No improvises mezclas químicas.

Seca y revisa las tablas

La guía de la Universidad de Maine explica el secado completo con circulación de aire y la sustitución de tablas con grietas o surcos profundos que impiden limpiarlas bien. Sigue las instrucciones del fabricante para el lavavajillas y no apiles tablas mojadas. Ningún material ni color garantiza limpieza.

Organiza las comidas habituales

Prepara las dos tablas limpias y decide dónde dejarás los utensilios usados. Distingue descongelar alimentos de preparar la superficie de corte. Consulta la guía de comidas equilibradas para su composición y Fitonomy para planificar ejercicio. Este procedimiento es una parte de la seguridad alimentaria, no una garantía contra enfermedades.

Tras manipular alimento crudo, lava toda la superficie de las manos y seca con limpieza antes de volver a los ingredientes de la otra tabla.