Elige una silla firme
Usa una silla firme sin ruedas sobre suelo nivelado. Despeja el espacio delante y debajo. Siéntate por completo con ambos pies apoyados y no en el borde. La guía de North Tees NHS muestra el deslizamiento sentado, pero sus series y progresiones son ejemplos clínicos, no una rutina obligatoria aquí.
Coloca el pie móvil
Deja un pie apoyado como referencia. Sitúa el otro donde pueda deslizarse sin engancharse. Sujeta la silla suavemente si lo necesitas y mantén el tronco quieto. El pie permanece en el suelo. Si la silla se mueve al probar, detente y busca una posición más segura.
Desliza atrás para flexionar
Lleva despacio el pie móvil hacia atrás bajo la silla y deja que la rodilla se flexione en un recorrido cómodo. Mantén suela o talón en contacto con el suelo y no arrastres contra mucha fricción. Deja que rodilla y pie apunten aproximadamente igual. La demostración de King’s College Hospital muestra este recorrido en un folleto clínico.
Vuelve sin forzar
Desliza el mismo pie adelante a ritmo controlado y detente donde puedas estirar la rodilla cómodamente. No fuerces los extremos ni uses la otra pierna para empujar más. Respira con normalidad. Prueba unos pocos movimientos suaves y compara los lados solo si silla y suelo siguen estables. Los tiempos clínicos de espera no son una meta general.
Compara y termina con seguridad
El deslizamiento tumbado apoya toda la pierna en cama o suelo. La extensión sentado levanta un pie para estirar la rodilla; aquí el pie queda apoyado para flexionarla. Anota silla, suelo y recorrido cómodo si registras avances. Detente ante dolor, bloqueo, hinchazón o inestabilidad. Tras lesión o cirugía sigue consejo clínico personal. Fitonomy Mobility ofrece práctica de movilidad sin prometer todos los idiomas de estos artículos en la aplicación.
